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Einstein y la Conferencia para el Desarme de 1932

Mie, 27 octubre, 2010

El Estado es para los hombres y no los hombres para el Estado. De la ciencia puedo decir lo mismo que del Estado.

Con estas palabras Albert Einstein iniciaba unas serie de reflexiones sobre la Conferencia para el Desarme de 1932.

Tras el Tratado de Versalles y el Pacto de la Sociedad de Naciones de 1919 por las que se acordó que los firmantes de dichos acuerdos comenzasen un programa de desarme militar, se inició en el mundo un clima de paz que no duraría mucho debido a una serie de hechos que acontecimientos.

EE.UU que no se había comprometido a una reducción militar, sufrió en 1929 el famoso crack del 29 que provocó en que los norteamericanos empezasen a dudar en las ideas de cooperación y solidaridad económica, y que las políticas económicas de ciertos países se endurecieran. Así lo pensaba A. Einstein:

Los norteamericanos de hoy están llenos de preocupación por el estado de la economía de su país y sus gorbernabtes emplean la mayor parte de sus esfuerzos en solucionar o mitigar le paro y los problemas que hay dentro de sus fronteras. La sensación de participar en el destino del resto del mundo, y sobre todo de Europa, está menos viva que nunca.

Con estos antecedentes en 1932 se reunieron en Ginebra los miembros de la Sociedad de Naciones, EE.UU y la URSS, con la finalidad de restablecer el ambiente de calma que tanto beneficiaba a todos los países. En esta reunión y las posteriores que se alargaron hasta 1937 las diferencias entre los países se fue agrandando.

En especial Alemania que consideraba las condiciones de Tratado de Versalles excesivas, respondió ante las provocaciones de Francia de no limitar su armamento militar por miedo a Alemania con la exigencia de igualdad en el derecho al rearme militar. Esto supuso un malestar general que provocó la suspensión de la primera reunión en 1932.

Reunión de la Conferencia para el Desarme. Vía Fuerzas Armadas Españolas

En la posterior reunión de 1933, Alemania ya había iniciado el rearme, por lo que se retiró de la Conferencia además de abandonar la Sociedad de Naciones, todo ello propiciado un poco por el ascenso del NSDAP de A. Hitler al poder y que puso en duda que las Conferencias para el desarme pudiesen llegasen a buen puerto. En este aspecto Einstein pensaba los siguiente:

El fracaso de la Conferencia sería un hecho si los delegados llevan instrucciones cuya adopción se vea como cuestión de prestigio. … solo si la conferencia se prepara hasta el último detalle para que no haya sorpresas, solo si se logra un clima de confianza, esta Conferencia tendrá una salida feliz.

Al final, tal y como pasó con otras conferencias como la Conferencia de Hague de 1899 y 1907 (quizá provocada por el inicio de la Primera Guerra Mundial),la conferencia fracasó, y se creó un clima de incertidumbre entre los países que habían participado. Dos años más tarde la última reunión de las Conferencias para el Desarme dio comienzo la Segunda Guerra Mundial.

Para más información Historias del Siglo XX.

Citas A. Einstein libro “Mi visión del Mundo”. ISBN 84-8310-420-2.

Fotos: Fuerzas Armadas Españolas y Book Talk.

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